El entorno de trabajo en un quirófano a menudo se distingue por procesos de trabajo exigentes y limitaciones en el espacio disponible. Por regla general, los quirófanos están repletos de todo tipo de equipos, por lo que el personal suele tener poco espacio para levantar y desplazar al paciente.
Cuando se trata de pacientes bariátricos, no es raro tener que recurrir a la ayuda de 4-6 personas para completar el desplazamiento de la mejor manera y lo más delicadamente posible. Esto, a su vez, a menudo requiere que el personal de asistencia trabaje en posiciones incómodas y exigentes ergonómicamente.
Dado que los pacientes en los quirófanos suelen estar bajo la influencia de analgésicos o anestésicos, rara vez son capaces de prestar ayuda por sí mismos cuando se les levanta, desplaza y coloca.
En resumidas cuentas, los quirófanos suelen ser el escenario de movimientos complejos, como poner a los pacientes boca abajo, por ejemplo, y procedimientos que suelen implicar la ayuda de varios miembros del personal.





























