Los centros de día suelen estar destinados a usuarios, diagnósticos o grupos de edad específicos.
Así, pueden ser residencias, centros de acogida, escuelas e instituciones para necesidades especiales, centros para niños y adolescentes con discapacidades físicas o mentales, o centros para personas que padecen daños cerebrales o discapacidades diversas.
Dado que los centros de día sirven como hogar para los residentes y como lugar de trabajo para el personal, deben estar equipados con las ayudas adecuadas para mantener un entorno de trabajo seguro y saludable para el personal, y para mejorar la calidad de vida y las habilidades funcionales de los residentes.
Los residentes de estas instituciones pueden tener niveles de discapacidad física o mental muy diversos y, por tanto, necesitarán niveles de ayuda diferentes.
Tareas comunes en los centros de día:
- desplazamiento de la cama a la silla de ruedas;
- desplazamiento a y desde la silla de baño o camilla;
- reposicionamiento en silla de ruedas;
- posicionamiento y volteo en la cama;
- entrenamiento y movilización;
- pesaje de residentes;
- procedimientos de higiene;
- cambio de ropa de cama.












