Diagnosticado con meduloblastoma en 2023, Leo se sometió a quimioterapia y radioterapia. Aunque el tumor se extirpó con éxito, la inflamación postoperatoria provocó una lesión medular, lo que le provocó tetraplejia y complicaciones respiratorias que requirieron una traqueotomía y asistencia respiratoria.
Al principio, Leo dependía completamente de su respirador y tenía movimientos mínimos. Su lado izquierdo estaba significativamente más débil que el derecho, y le costaba sentarse sin apoyo o mantener la cabeza erguida durante más de unos segundos. Las primeras sesiones de fisioterapia fueron difíciles, y Leo experimentó fatiga, ansiedad y angustia. Sin embargo, con apoyo constante y una sólida relación terapéutica, Leo comenzó a progresar notablemente.




